Somos una comunidad de monjas que deseamos vivir poniendo en práctica el Evangelio de Jesús.
Nuestra peculiar forma de vida es una continuación en nuestro tiempo de aquellas personas que atraídas por su experiencia de Dios se apartaron de lo mundano, buscando el silencio y la soledad que necesitaban para vivir en profundidad su relación con Dios. Así crearon las primeras comunidades monásticas, comunidades que se expandieron a lo largo del mundo y a través del tiempo.
Se unieron nuevos colores al lienzo llegando al bello paisaje que representa hoy la vida monástica para nuestra sociedad. Dentro de esta pintura, nosotras pertenecemos a la Orden Trinitaria.


Orar es respirar, respirar a Dios, respirar a Cristo.
Las fuentes primeras del cristianismo nos remiten a esta expresión acunada en los primeros monasterios.
Nuestra vida está orientada a Dios, la oración es la respiración de nuestra vida.
En compañía

Muchas de las horas del día las dedicamos a orar y, es en la oración donde nos jugamos la autenticidad de nuestra fe y la radicalidad de nuestra vida, así que cuidamos que el tiempo de oración comunitaria sea gustoso, que tenga sabor.
Nadie está solo, sola, cuando reza, un sinnúmero de susurros lanzan por todo el orbe el nombre sagrado de Jesús, Maestro y Hermano. No pienses que, en tu oración sencilla, y aparentemente individual, estás en soledad.
Comentario bíblico
Tiempo Ordinario. Domingo XVII. Ciclo A
“El Reino de los cielos se parece también a un comerciante en perlas finas, que, al encontrar una de gran valor, se va a vender todo lo que tiene y la compra.” (Mt 13, 44-52) Este domingo también tenemos varias parábolas. Jesús quiere darnos a conocer el Reino. Busca, incansable, numerosos ejemplos, comparaciones. muchas imágenes…
Comentarios de semanas anteriores


Sabores para el alma.
El cinturón y la pequeñez
(Léase previamente Jeremías 13, 1-11 y Mateo 13, 31-35) Encima del hábito, con más consciencia hoy tras haber leído la primera lectura que nos propone la liturgia del día, coloco el cinturón, negro, que uso diariamente. La ventana abierta regala el murmullo de la lluvia pertinaz que mitiga lo que, en esta tierra, podemos calificar…
Gratitud, sueños y retos
Ayer, fiesta de la Santísima Trinidad, terminó el año de celebración de los cincuenta años de hospedería y cuarenta de escuela de oración en el monasterio. Ha sido un año de sudaderas y cascabeles, de tomar conciencia del camino recorrido y de la realidad de hoy. Hemos mirado a la sociedad de hoy, a la…
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Acogida de quien busca con sinceridad.
1975 – 2025 Cincuenta años de hospedería en el Monasterio.


Huéspedes
La hospedería de un monasterio es, probablemente, el lugar ideal para poner en marcha la vida, no solo para detenerla y observarla, sino para empujarla e impulsarla.

Voluntarios
El voluntariado ofrece a un número pequeño de personas de entre 21 y 30 años la oportunidad de sumergirse en los ancestrales ritmos de la vida monástica del trabajo manual y la oración.

Grupos de fe, Comunidades, Scouts
Quizás necesitéis un apoyo en vuestro recorrido como grupo o comunidad.


«Todo el mundo sensible es como un libro escrito de la mano de Dios.»
(Hugo de San Victor, s. XII)
La sabiduría de la creación nos empuja a descubrirnos cada vez más parte de ella. Somos una parte humilde y recién llegada a este planeta.


Sagrado ministerio
Dios es el creador de lo que existe y nos permite disfrutar de ello imitándolo en su manera de cuidar las cosas, con suma atención y ternura.
Tenemos el sagrado ministerio de continuar embelleciendo esta casa común que a veces consideramos una propiedad privada.

«Porque la persona humana más crece, más madura y más se santifica a medida que entra en relación, cuando sale de sí misma para vivir en comunión con Dios, con los demás y con todas las criaturas.»
— «Laudato Si«, Papa Francisco




