Silencio
Como comunidad de monjas realizamos las tres comidas del día en silencio, con todo el contenido que conlleva eso: saborear, apreciar con los sentidos el alimentos, agradecer desde el silencio del corazón conscientemente… Como nos parece una experiencia buena esto lo hemos trasladado a la hospedería así que tanto la comida del mediodía como la cena en el comedor de la hospedería son en silencio, con una música suave de fondo que te ayuda a conecta también en esos momentos del día. Quizás te resulte extraño al principio pero regálate la oportunidad de vivir de otra manera cuando vienes a Suesa.

Posibilidades
Nuestra hospedería es de estilo rústico, con capacidad para 45 personas, en habitaciones dobles e individuales, con cuarto de baño completo en cada una de ellas y calefacción.
Dispone de diferentes salas, según las necesidades de los huéspedes. Existe la posibilidad de conexión a internet.
Es un alojamiento cómodo y sencillo, con facilidad de acceso y de aparcamiento, con zonas verdes para pasear, leer, disfrutar de la tranquilidad del entorno y de su silencio.
Un lugar donde el tiempo se disfruta, un lugar que enamora. De esta forma acogemos a quienes de alguna manera se quieran acercar a experimentar una forma de vida inundada de sosiego, de calma, que ayuda a vivir más conscientemente a lo largo del día.
La aportación por persona y noche es de 50€.
Para otras posibilidades (grupos y demás) contacta con las hermanas hospederas: hospederiadesuesa@gmail.com
Lamentablemente, no podemos tomar la responsabilidad de atender a dietas o intolerancias alimentarias.
El uso del comedor es únicamente para las personas que están hospedadas en la casa.
La Comunidad se enriquece con la participación de los huéspedes en nuestra oración, por eso os invitamos a compartir y celebrar nuestra fe.
La comunidad te abre las puertas de la hospedería y con ello te invitamos a hacer experiencia de nuestro estilo de vida sencillo de trabajo y oración. Por esta razón, los huéspedes participan activamente de las actividades domésticas: entre todos se pone la mesa, se recoge, se friega y se deja barrido el comedor. Así mismo, cada huésped se encarga de la limpieza de su habitación, de hacerse la cama y de cuidar del orden y aseo de los lugares comunes.
Pensamos que estas pequeñas tareas domésticas ayudan al encuentro con Dios, con uno mismo y con los demás. El trabajo doméstico nos une a todas las personas que trabajan para ganar el pan diario y también con nuestro Dios Creador.
La comida que ofrecemos es la misma que come la comunidad, somos una comunidad pequeña y NO PODEMOS TOMAR LA RESPONSABILIDAD DE ATENDER A DIETAS ESPECIALES, si tienes alguna duda respecto a esto consúltalo con las hermanas hospederas.







MÁS INFORMACIÓN Y RESERVA:

Contacta con la hospedería directamente escribiendo un correo electrónico.
Si no puedes hacer eso, llama por favor al 942 51 01 29 entre las 17.00 y las 19.00 h.


