Herodes, al verse burlado por los magos, se enfureció mucho y mandó matar a todos los niños menores de dos años en Belén y sus alrededores (Mt 2,16).
La fiesta de los Santos Inocentes es la conmemoración del asesinato de los niños que nacieron en Belén, menores de dos años, ordenada por el rey Herodes.
Y la pregunta es: ¿Por qué? ¿Por qué matar a niños pequeños que solo llevan alegría, sencillez, bondad, posibilidad? Es la gran cobardía de quienes se aferran al poder, a quienes no quieren ver arrebatada su seguridad, su propia verdad, su manera de pensar, su economía. Si matamos a los niños cortamos de raíz el crecimiento de lo que pueden llegar a ser, donde aún su potencialidad no ha sido desarrollada, y así sabemos que no crearán problemas en un futuro, porque ya no existen. Da igual el dolor de los suyos, de sus madres, hermanos, familia…
Pero el infanticidio en este caso conlleva mucho más, matamos a todos los niños porque entre ellos hay uno que puede usurparle a Herodes el trono… ¡¡¡impresionante!!! Nos cargamos toda la población por un niño.
Ese fue el comportamiento de un rey que quería continuar con su poder, y que no dudó en matar a varios de sus hijos, a su mujer, y a quién intuía le llevaba la contraria, o le podía hacer sombra en su reinado.
Herodes, el hombre inseguro y miedoso que tapa su vulnerabilidad con el poder.
Por el contrario, José, el hombre tranquilo, que se entrega a los suyos, olvidándose de sí.
Gracias a los sueños, los sabios de Oriente no regresaron para indicar a Herodes dónde había nacido Jesús, y gracias a los sueños, José acogió a María como su mujer. Los sueños, el lenguaje del alma, donde Dios se comunica con los humanos.
Y hoy, queremos rendir un homenaje a todos los niños que viven en la franja de Gaza y a todos los niños que viven en Israel. Niños a quienes se ha cortado la vida solo por habitar en un país determinado. Lo más paradójico es que repetimos la misma historia, vidas segadas por un trozo de tierra, y precisamente la tierra de Jesús, el ser humano que vino a enseñarnos una nueva manera de vivir, donde el Amor, la comunión y la paz son los soportes de la vida.

