Soy yo. Te miro a través de ti misma, de ti mismo. Eres mi reflejo, Yo soy la realidad y me expreso en tu propia vida. Si me dejas, si me das permiso, en ti me encarno, día tras día, luz tras luz. Sencillamente, di, hágase.
Un cuenco formo con mis manos.
«Transparencia», Al viento del Espíritu, Florentino Ulibarri
Quiero que sea pozo de remanso,
espejo claro de ambos.
Y, cuando estoy a punto de ver el milagro,
las aguas se agitan,
mil brazos chapotean;
oigo gritos, risas y llanos,
y todo mi ser se altera.
Empapado, miro en mi espejo roto
y veo que es tu Espíritu
aleteando sobre mí,
ahogando mis pesadillas
y refrescándose feliz»
«—Nada es imposible para Dios.
Respondió María:
—Aquí tienes a la esclava del Señor: que se cumpla en mí tu palabra.» (Lc 1, 37-38)

