Id por todo el mundo y proclamad la buena noticia a toda criatura. (Mc 16,15)
Este sábado celebramos la Conversión de san Pablo. Con esta fiesta terminamos cada año la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos. En estos días las Iglesias cristianas hemos tomado conciencia de que las múltiples divisiones entre nosotras dificultan que seamos un signo creíble de comunión en nuestro mundo. Seguimos orando y dando pasos para que el amor y la acogida sean realidades vivas entre las personas que seguimos a Jesús.
La primera lectura de hoy es la narración que hace el libro de los Hechos de los Apóstoles del acontecimiento llamado “la conversión de Pablo”. La lectura evangélica, por su parte, nos lleva al final del evangelio de Marcos. Jesús resucitado se aparece a los Once y los envía a proclamar la buena noticia.
La narración de Hechos, a pesar de estar muy viva en el imaginario, no debemos tomarla como histórica. Los estudios recientes1 explican la “revelación” (Gal 1,16) o “aparición” (1 Cor 15,8) a Pablo como un proceso vocacional de varios años. Probablemente se desarrolló en el encuentro con un grupo de judíos helenistas que habían huido de Jerusalén a Damasco perseguidos porque creían que Jesús, el crucificado, era el Mesías.
Durante la convivencia con ellos, Pablo vivió una gran transformación que hoy puede enseñarnos mucho. Fue audaz y sincero con lo que experimentó. Dejó que cambiara su imagen de Dios, reformuló sus creencias más hondas, se atrevió a poner en diálogo realidades que parecían excluyentes.
En la cruz de Jesús, el Mesías, comprendió que Dios no aceptaba únicamente a quien cumplía con la Ley, sino que salía al encuentro de quienes eran incapaces de hacerlo, como él mismo. Su experiencia profunda de saberse reconciliado con Dios le hizo llevar esa buena noticia más allá de los límites que hasta entonces había puesto a su fe.
ORACIÓN
Concédenos, Trinidad Santa, humildad y confianza que te dejen entrar y transformar hasta lo más hondo de nosotras. Amén.
- Por ejemplo, Carlos Gil Arbiol, Pablo en el naciente cristianismo (Estella: Verbo Divino, 2015). ↩︎

