De inmediato, dejando las redes le siguieron (Mt 4,20).
Hoy día 30 de noviembre celebramos la fiesta de san Andrés, uno de los Doce. En esta ocasión coincide con el último día del año litúrgico: mañana, con el comienzo del Adviento, empezamos también un nuevo año . Esto nos permitirá recordar y actualizar los diferentes aspectos del Misterio de Dios a lo largo de las semanas.
Sin embargo, el texto evangélico propuesto para esta fiesta se sitúa el el comienzo del evangelio según Mateo, y nos devuelve al inicio de todo. Nos presenta la llamada de Jesús a cuatro personas, cuatro pescadores: Pedro, Andrés, Santiago y Juan. A lo largo de los evangelios nos los vamos a encontrar en diferentes situaciones: acompañando a Jesús, preguntándole, respondiéndole. A veces con un corazón despierto y abierto a la comprensión, y otras sin entender nada. En ocasiones haciendo el bien, y también despistados por caminos nublados.
Todo ello es lo que lleva dentro la invitación de Jesús: «Venid conmigo y os haré pescadores de gentes». Todo ello constituye la experiencia del seguimiento, el camino de soltar, confiar y caminar.
En este último día del año, aunque ya casi con el corazón en el Adviento, podemos dedicar un poco de tiempo a agradecer todas las experiencias vividas siguiendo a Jesús, yendo tras él con otras.
Podemos contemplar la «pesca» que nos ha ofrecido el año: las oportunidades de acercarnos a otras personas, conocidas o que han llegado a nuestra vida. Lo compartido, lo comprendido, lo iluminado por el Espíritu. Las preguntas que Dios ha sembrado en nuestro interior. Las respuestas, compromisos y dudas. La confianza, la generosidad y los límites abrazados.
No sabemos qué entendió Andrés por «pescadores de gentes», qué le atrajo de esta invitación que le hizo dejar su forma de vida para ponerse a caminar con Jesús y con otras personas. Pero seguro que, si acaso en un principio le sonó a dominio y poder, poco a poco se fue vaciando de esto y llenando de servicio y de compasión. Todo bien cerca de Jesús.
Oración
Te damos gracias, Trinidad Santa, por el camino recorrido este año contigo, por ti, desde ti. Amén.

