Descansar aparentemente es sencillo, y sin embargo, lleva consigo una parte de aprendizaje. También una parte de compromiso. En eso estamos en estos días, comienzo del otoño.
La palabra vacaciones está íntimamente relacionada con la vida monástica. Viene del verbo «vacare» que hace referencia a estar libre. «Vacare Deo», estar libre para Dios, apunta a nuestra manera de vivir, es una expresión nacida al calor de los monasterios cristianos. En contraste con el ritmo de vida que nos invade hoy, la inmediatez, la prisa, la distracción, casi podemos escuchar el susurro de nuestras antepasadas. Si afinamos el oído tal vez descubramos consejos sabios como el cuidado del descanso tan ancestral como el primer capítulo de la biblia. Allí se habla de #losdomingos
Es una invitación a retomar un ritmo que respeta el descanso, que es también tiempo sagrado.
¡Qué casualidad que los domingos reciban premios!! 😀👏🏼

