Eco…Monasterio
Placas solares
La energía solar se ha convertido en una aliada para nuestro monasterio. Una manera eficaz de aprovechar un recurso tan maravilloso como el sol. El ahorro de electricidad es considerable. Hay un creciente interés en este medio por parte de las administraciones públicas. En nuestro caso, podemos disfrutar de ella gracias a la subvención que la Comunidad Económica Europea nos ha concedido a través del plan Next Generation.
En noviembre del año 2022 pudimos completar la instalación de placas en el tejado del monasterio, con la colocación de 18 paneles solares orientados convenientemente para el parovechamiento óptimo de la luz solar.
Huerta ecológica
Si miramos la historia del monasterio, encontramos que la comunidad de monjas ha cultivado desde los inicios de su andadura en Suesa una huerta para abastecimiento diario. Con el tiempo se fue dejando de lado debido a los cambios que se iban dando en la comunidad, la reducción de hermanas, etc.
Sin embargo desde hace más de diez años hemos recogido el testigo de aquellas hermanas nuestas hortelanas y hemos comenzado a cultivar verduras, hortalizas, frutas. La sensibilidad de la comunidad hacia el cuidado de la Casa Común hace que el cultivo sea ecológico, o al menos lo más ecológico posible. En este camino hemos aprendido mucho acerca de plagas, de remadios naturales, del cuidado de la tierra. Mirando hacia atrás nos sentimos bendecidas. No es fácil, ni cómodo ni rápido. Hay años que comemos tomates en agosto y otros en que los cultivamos a finales de septiembre. Notamos el cambio en el clima, es difícil de preveer.
Comercio Justo
Procuramos comprar en el comercio local, trabajamos con cooperativas en diferentes campos de la vida diaria. Por ejemplo, en cuanto a la electricidad estamos con Solabria.
Existen alternativas a los bancos tradicionales, como es Fiare. Tenemos la garantía de que nuestros ahorros no servirán para financiar realidades que van en contra de nuestros valores cristianos.
Hace ya algunos años que consumimos infusiones y cafés de comercio justo o de cooperativas comprometidas con el medio ambiente, la sostenibilidad y la discapacidad. Hay muchas alternativas en este campo.
Gallinas autóctonas
Cuidar de los animales se ha convertido en muchas escuelas alternativas en un campo más de aprendizaje. Hay quien se refiere a la vida monástica como una escuela de Comunión. En nuestro caso tan solo cuidamos de unas cuantas gallinas. Son de una raza autóctona de Cantabria, gallinas pedresas.
Limpieza
Cada vez es mayor la oferta de productos eco: lavavajillas, jabón de lavadora, suavizante, gel y champú, papel higiénico… También se pueden poner difusores en los grifos, facilitan que la cantidad de agua usada sea menor sin perder la presión. Nosotras usamos unas duchas eco que son una alternativa muy interesante.





