En estos domingos de cuaresma, siguiendo la invitación en este año jubilar a peregrinar, nos agarramos de la mano de algunos personajes bíblicos que nos ayudan a recorrer el sendero y a ser peregrinas/os hacia la Pascua.
Domingo II
Rut 1, 15-17:
Noemí le dijo:
—Mira, tu cuñada se ha vuelto a su pueblo y a su dios. Vuélvete tú con ella.16 Pero Rut contestó:
—No insistas en que te deje y me vuelva. A donde tú vayas, yo iré, donde tú vivas, yo viviré; tu pueblo será el mío, tu Dios será mi Dios;17 donde tú mueras, allí moriré y allí me enterrarán. Sólo la muerte podrá separarnos, y si no, que el Señor me castigue.
A eso de caer
y volver a levantarte.
de fracasar y volver a comenzar.
de seguir un camino
y tener que torcerlo.
de encontrar el dolor
y tener que afrontarlo.
A eso no le llames adversidad.
Llámale sabiduría.
A eso de saberte impotente.
de fijarte una meta
y tener que seguir otra.
de huir de una prueba
y tener que encararla.
de planear un vuelo
y tener que recortarlo.
de aspirar y no poder,
de querer y no saber,
de avanzar y no llegar.
A eso no le llames castigo,
Llámale enseñanza.
A eso de pasar días juntos radiantes.
Días felices y días tristes.
Días de soledad y días de compañía.
A eso no le llames rutina.
Llámale experiencia.
A eso de que tus ojos miren
y tus oídos oigan.
y tu cerebro funcione
y tus manos trabajen.
y tu alma irradie,
y tu sensibilidad sienta.
y tu corazón ame.
A eso no le llames poder,
Llámale milagro.

