suesa ahora sí

…que sí se acabaron las fiestas. Ya estamos de lleno en el tiempo ordinario. ¡Bendita ordinariez!

Generalmente huimos de la rutina, nos parece emocionante y mucho más interesante vivir desde la novedad de la sorpresa, valorando lo inesperado (cuando nos gusta, claro), apostando por lo innovador. Pero… no sé, creo que la rutina es buena si no es rutinismo (es que los ismos y yo… como que no). Es bueno, necesario incluso, tener cierto margen de seguridad, lo cual no significa que la novedad no sea buena, ¡por supuesto!, pero es más reto encontrar novedad en la rutina que buscar una vida super emocionante haciendo todas las “-ing” que se nos ocurran: trekking, surfing, spinning, puenting,… y demás.  A ver quién se anima a hacer “rutining”.

La mayor parte de la humanidad vive en la rutina novedosa, y no solo vive, sino que es capaz, somos capaces, de encontrar en ella espacio de liberación y de plenitud.

No es necesario vivir con la adrenalina supurando por la boca, qué va, lo importante es tener el corazón anclado en la pasión por vivir en aquello en lo que crees.

Os recomendamos una buena película que habla de la rutina y de las sorpresas que se encuentran en ella: Smoke.