Recordad

Sábado de la Quinta Semana de Pascua

“Recordad lo que os dije: No es el siervo más que su amo. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra.”

(Jn 15, 18-21)

¡Recordad!, nos dice Jesús en el evangelio de hoy y es que él conoce bien nuestros olvidos. Hay cosas que borramos de nuestra mente y otras que atesoramos para siempre.

En nuestra relación con Dios lo de ser perseguidas no nos gusta, y en consecuencia, con más o menos conciencia, tratamos de meterlo en el cajón del olvido.

Ya los profetas en el Antiguo Testamento, y Jesús en el evangelio anuncian las dificultades que lleva consigo la fidelidad al Dios del Amor. Quien quiera vivir según el Amor sin límites tiene que saber que no le faltarán dificultades. Paradójicamente, esta opción por el amor trae consigo la enemistad con toda seguridad humana, con cualquier poder que no sea el servicio.

Hoy, Jesús nos previene: “si el mundo os odia…”, y el mundo es todo aquello que se opone al amor liberador de Dios. Y mundo, en este sentido, podemos encontrarlo incluso dentro de la iglesia. Y, también, como no, dentro de nuestros propios corazones.

De hecho, es esa parte de “mundo” que todos llevamos dentro la que trabaja y se esfuerza por hacernos olvidar que las dificultades y persecuciones forman parte del camino.

El mundo pequeño que alojamos en el rincón oscuro de nuestro corazón es el que nos quiere hacer creer que el poder, el prestigio y los privilegios son signo de que Dios está con nosotras. Pero Jesús, colgado en una cruz y resucitado con sus heridas, no deja duda. Apunta en otra dirección.

Oración

Trinidad Santa, sigue susurrando en nuestro interior ese “recordad” que ilumina nuestras dificultades y nos hace sentir tu presencia cercana cuando todo lo demás falla.

Quinto Domingo de Pascua

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