Sexto Domingo de Pascua.

Sexto Domingo de Pascua.
Las lecturas de este sexto domingo de Pascua nos pasean por nuestro interior a modo de guías turísticas para despertarnos a lo esencial, que, como decía El Principito, es invisible a los ojos. Nos llevan hacia lo que habita dentro, nuestros amores, lo que escuchamos, lo que vemos y conocemos y, muy importante, nuestros descubrimientos. Esas experiencias que anclan la existencia en Dios. Felipe en Samaría es capaz de alegrar a toda la ciudad hablando de Je

Ecos de Pascua. Hágase.

Ecos de Pascua. Hágase.
Los días vividos en el monasterio fueron esto, vividos: no un mero recordatorio de lo que pasó, sino hacer esos hechos reales y presentes. Recorrí cada momento con Jesús, me transformé con él, de corazón a corazón, porque estuvimos bien encauzados y puestos en libertad (estaba dudando entre "puestos" o "dejados" pero creo que es esto, sí, "puestos en la libertad"). Me llegaron la ternura de los gestos, los "cómo estás", "cómo te va", sentir cercanía y comu

Quinto Domingo de Pascua

Quinto Domingo de Pascua
  “Llevo tanto tiempo con vosotros, ¿y todavía no me conoces, Felipe?”. (Jn 14, 1-12) Así, de primeras, ¿cómo te imaginas a Jesús en este momento? Sí, sí, así… me refiero a eso que percibes que puede haber detrás de sus palabras, de esta frase; además, sin reparar en el contexto. Más bien tal vez te suene algo así como “Llevo taaaaaaanto tiempo…, ¡¡¿y todavía no me conoces, Felipeee?!!”, a modo mosqueo in crescendo. Aunque también se me ocurre

Ecos de Pascua. Verdaderamente ha resucitado.

Ecos de Pascua. Verdaderamente ha resucitado.
Después de llevar más de una semana en mi propia Galilea, toca echar la vista atrás para intentar escribiros unos ecos de esta maravillosa Pascua que hemos vivido. No se me da muy bien esto de mostrar mis sentimientos pero voy a intentar abrir mi corazón para poner palabras a esos días que disfrutamos como Comunidad o mejor dicho, como una pequeña Familia. Pienso, pienso y no me sale nada, me viene a la mente la palabra INEFABLE, ¡qué casualidad!, creo ...

Cuarto Domingo de Pascua

Cuarto Domingo de Pascua
"El que entra por la puerta es el pastor del rebaño. El portero le abre, las ovejas oyen su voz, él llama a las suyas por su nombre y las saca." (Jn 10, 1-10) Nuestra vida se desarrolla prácticamente en nuestra mente, donde  pensamos,  mostramos nuestro saber, controlamos, imponemos... Pero Jesús en este evangelio nos dice que  nuestra vida  no se desarrolla en la mente, ni se desarrolla en el corazón, que nuestra vida para ser Vida, hemos de vivirla en ...

Ecos de Pascua. INEFABLE

Ecos de Pascua. INEFABLE
Rememorar una Pascua como la vivida en estos días pasados no es una tarea fácil. Quizá por ello me ha resultado fundamental volver a mi Galilea personal y al ritmo y vertiginosidad habitual para darme cuenta de que un sentimiento y la experiencia de Dios en la vida de las personas es un auténtico torrente. Y eso que mi compás al inicio de este tiempo dejaba mucho que desear. Mi latir personal no estaba del todo acorde con lo que sabía que iba a vivir (o...

Tercer Domingo de Pascua

Tercer Domingo de Pascua
“Y entró para quedarse con ellos. Sentado a la mesa con ellos tomó el pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo dio. A ellos se les abrieron los ojos y lo reconocieron.” (Lc 24, 13-35) Nos ponemos en marcha, en camino, como los dos discípulos que iban a Emaus. Y es que esto de la resurrección es un proceso. La Vigilia Pascual tiene un día señalado en el calendario pero el encuentro de cada una con el resucitado no tiene por qué coincidir. Tamp

La risa de la Pascua

La risa de la Pascua
SARA DE UR: “SI YO HUBIERA ESTADO ALLÍ...   ... aquella mañana, si, en vez de María de Magdala, hubiera sido yo, Sara de Ur, la que se encontrase con el hortelano, la que descubriera que el Maestro vivía... creo que habría caído de rodillas sobre la tierra fresca de la mañana y habría empezado a reír. La risa me ha acompañado desde aquella primera carcajada ante el anuncio de Dios de que iba a ser madre en la vejez. Yo, la de vientre estéril, s

Domingo II de Pascua

Domingo II de Pascua
“Jesús hizo en presencia de sus discípulos muchos más signos de los que han sido recogidos en este libro. Estos han sido escritos para que creáis que Jesús es el mesías, el Hijo de Dios; y para que, creyendo tengáis en él vida eterna.” (Jn 20, 19-31) Hoy es fácil hablar de los apóstoles reunidos “a puerta cerrada” o de las dudas de Tomás. También de la insistencia des resucitado en ofrecerles paz a aquellos discípulos amedrantados por el miedo. Y ...

Ecos de Pascua…

Ecos de Pascua…
Desde hace unos años pedimos a quienes vienen al monasterio que nos envíen el eco de lo que ha quedado en su corazón. Puede ser después de un tiempo de voluntariado, de su paso por la hospedería o de celebrar con la comunidad el Triduo Pascual. Eso es lo que nos ocupa ahora, compartir el eco que vuelve de la Pascua, aunque aún estamos en la labor de dejar posar tanto vivido. INEFABLE Hemos escuchado una palabra que no se suele utilizar en nuestro lenguaj