“Cuando tú te encuentras con el Señor y sientes que hay algo que va más allá de lo tangible no puedes quedarte impasible. Tienes que responder.”

“Y la vocación religiosa, que es desde donde yo puedo hablar mejor, es la necesidad de dar respuesta. Y es una necesidad que te envuelve, que te arrolla y que no te queda otra opción. ¿Por qué? Porque tú sientes que realmente eso llena tu vida.”

“Lo peor que puedes hacer es rechazar aquello que crees que puede ser tu vida. Es que es un desquicie después. Eso pasa factura a lo largo de la vida. Si rechazas tu camino auténtico, la verdad de tu corazón, la que sea. En mi caso, la verdad de mi corazón es que Dios me ha invitado a vivir este tipo de vida.”

“Si a mí me dices: ¿tú habías pensado alguna vez en tu vida ser monja contemplativa? Te habría dicho: jamás. Si algo tenía muy claro en la vida era que eso, no. Porque no lo entendía ¿Qué hacen esas mujeres ahí metidas todo el día, con la de cosas que hay que hacer? Luego te vas dando cuenta de que no es que el hacer no sea importante, que lo es, sino que lo más importante es ser. Y luego haz lo que quieras. Pero luego.”

“Yo siempre he estado contenta aquí.”