Fiestas de nuestros pueblos

iglesia de galizano

Fiestas de nuestros pueblos

Esta fiesta de la Asunción de María en mitad del mes de agosto pone en jaque a muchos pueblos que sacan sus mejores galas e ingenios para festejar y atraer a nativos y turistas. Desde nuestro monasterio esuchamos cohetes de los pueblos vecinos en diferentes días del verano. Dentro del programa de fiestas en torno al santo de turno o, en este caso, a María de Nazaret, aún encontramos un espacio para la celebración de la fe por medio de la eucaristía. No es fácil, no, encontrar un presbítero que tenga tiempo y ganas de añadir una celebración más a su apretada agenda litúrgico-sacramental, pero haberlos «haylos» y, casi siempre, se encuentran.

En esta fiesta de María, mujer sencilla de Nazaret, hacemos un homenaje a las mujeres y hombres de nuestros pueblos que preservan en su corazón un momento sincero y hondo de oración en el día de la fiesta. Los carteles con el programa del día están llenos de activiades y ofertas, para grandes y chicos, para activos, tranquilos, nocturnos, deportistas,… para todos sirve también un momento para dar gracias por la fiesta, por la vida, por lo que se tiene, por los sueños, por los logros, por los amigos, por los que ya no están como querríamos que estuvieran, por… Cada cual que haga su lista, que para dar gracias no hay listas cerradas.

Gracias a nuestras vecinas y vecinos de Ribamontán al Mar que van celebrando a sus patrones. Nos unimos a cada una de las celebraciones y colocamos en las manos tiernas de Dios Trinidad vuestras vidas, aunque a muchos y muchas no os conozcamos, aunque no nos veamos con demasiada frecuencia. Gracias porque a fin de cuentas, consciente o inconscientemente, lo que celebramos es que la fe es fuente y espacio de comunión y que Dios nos regala vida en abundancia.

Gracias, María de Nazaret, por tu testimonio humilde de fe y entrega.

(Fotografía de la Iglesia de Ntra. Sra. de la Asunción en Galizano, tomada de https://pruebaiglesias.files.wordpress.com)