Lo que Dios quiere de ti. Pascua en Suesa

Pascua para jóvenes

Lo que Dios quiere de ti. Pascua en Suesa

 

Canción con el lema de la Pascua:

Esta es parte de la carta que enviamos a l@s jóvenes que nos escriben para participar en la Pascua con la comunidad. Nos parece bueno que, si tú también vas a venir a las celebraciones u oraciones, vayas caldeando el corazón. Si tienes entre 18 y 35 años y quieres vivir los días de Semana Santa en clima de silencio y soledad escríbenos.

Ya te han dicho lo que es bueno, lo que el Señor quiere de ti: tan solo que practiques la justicia, que ames tiernamente y que camines humildemente de la mano de tu Dios. (Miq.6,8)

Este es nuestro lema (y el audio con la canción) para este curso y también para la Pascua que celebraremos con jóvenes y con el resto de personas que se una a las celebraciones y oraciones. Es un lema, no un “slogan”, por eso, aunque sea un poco largo no es complicado que se quede revoloteando cerca del corazón, como queriendo conquistarlo. En este bellísimo texto del profeta Miqueas nos encontramos con cuatro ideas así que, tras un tiempo de oración con este texto quizás alguna te cautive de manera especial.

1) Ya lo sabes. En lo profundo de tus entrañas conoces la respuesta. Por supuesto que Dios quiere algo de ti. Haz silencio, despoja y despeja tu interior y hallarás la respuesta. Ya sabes lo que es bueno, lo que Dios quiere de ti.

2) Echa un vistazo rápido a tu habitación, a tu armario, o simplemente al bote de los bolígrafos. No sabes cuántas cosas olvidadas hay en tu habitación, o cuánta ropa en el armario, ni el número de bolígrafos que contiene el bote. Sé just@ en tu vida, sé solidari@, abiert@ a la horizontalidad del palo trasversal de la cruz que sujeta las manos abiertas de Cristo. Practica la justicia.

3) La mirada de Dios es mirada de amor. Nuestro privilegio es ser discípul@s de un apasionado con nosotros, de un hombre agarrado a la con-pasión. Estás invitad@ a mirar como Jesús, a los ojos, desnudo de artificios. Que ames tiernamente.

4) Con la mano bien sujeta a la de Dios. Reconociendo tu fragilidad y tus límites, y la hermosura de tu paso firme cuando va afianzado en el camino de Jesús. La vida es un avanzar a veces a trompicones, por eso no hay mejor báculo para el camino que el palo vertical de la cruz, ese que sujetaba el cuerpo entregado del Maestro. Camina humildemente de la mano de tu Dios.

En estos días de Semana Santa, días de hondura, de preguntas y más preguntas, te invitamos a profundizar en tu propia experiencia como discípul@ de Jesús.

Ya sabes lo que es bueno, lo que Dios quiere de ti… ´

Ábrete.

Atrévete.

Entrégate.